La EHF sanciona a Dagur Sigurdsson por sus airadas quejas en el Europeo 2026
Foto: EHF / kolektiff
La incendiaria rueda de prensa del seleccionador croata Dagur Sigurdsson previa a las semifinales del Europeo 2026 ha tenido sus consecuencias, la EHF ha sancionado económicamente al técnico islandés.
El jueves 28 de enero Dagur Sigurdsson estallaba contra la EHF por la organización del Europeo 2026 en la rueda de prensa previa a las semifinales, que enfrentarían al día siguiente a Croacia con Alemania por un puesto en la final, con victoria final para los germanos.
En ella criticó con mucha dureza a la organización del torneo por la sobrecarga del calendario, que obligó a Croacia a jugar tres partidos en cuatro días cuando otras selecciones tuvieron más descanso, así como por los cambios de sede.
La selección croata tuvo que utilizar su único día de descanso antes de la semifinal en desplazarse de Suecia a Dinamarca y además fue alojada a 40 minutos de Herning, la sede de la fase final, lo que complicaba aun más la situación e hizo al técnico islandés perder mucho tiempo en desplazarse solamente para la rueda de prensa.
Sigurdsson atizó duramente a la EHF dejando algunas afirmaciones indenciarias como "la EHF es como una cadena de comida rápida, no se preocupan de la calidad, solo venden". La federación europea se comprometió a estudiar el caso e intentar mejorar los calendarios en los campeonatos, a pesar de que se excusó afirmando que llevaban tiempo preparados y las distintas federaciones los habían aprobado.
Cuatro meses después de la famosa rueda de prensa, la EHF ha impuesto una sanción a Dagur Sigurdsson de 4.000 euros por comentarios despectivos hacia la federación europea de balonmano. La mitad de la multa, 2.000 euros, queda suspendida provisionalmente con un período de prueba de dos años.
También ha sido sancionada la federación croata de balonmano con una multa de 10.000 euros por haber exhibido una bandera no autorizada en la ceremonia de las medallas. En este caso son 2.500 euros los que quedan condicionados a un período de prueba de dos años.
Varios jugadores de la selección croata, entre ellos el portero del Magdeburgo Matej Mandic, mostraron la bandera de Herzeg-Bosna con la inscripción Ljubuski, su ciudad de nacimiento. Una bandera no reconocida de los tiempos de la guerra de los balcanes para representar a los croatas en Bosnia.
Tanto Dagur Sigurdsson como la federación croata de balonmano disponen de una semana para presentar sus apelaciones.